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Instituto de Prevención y Calidad de Vida

 
 
 


Colesterol HDL

 Evidentemente, todo lo que tenga que ver con las Enfermedades Cardiovasculares –desde hace 10 años las más importantes– es particularmente trascendente, mucho más si se trata de los factores de los cuales depende el hecho que aparezcan o sean evitadas.

En este sentido, el colesterol HDL, comúnmente conocido como “bueno”, reviste una importancia especial y, casi se diría, exclusiva, ya que es el único factor biológicamente natural cuyo rol esencial es frenar e incluso revertir el proceso de aterosclerosis (que va tapando las arterias).  El otro factor que también contrarresta la aterosclerosis es la Actividad Física, pero no es biológicamente innato pues, para que funcione, depende de nosotros.

Estos dos Factores de Riesgo Cardiovascular “protectores”, constituyen uno de los ejes estratégicos prioritarios de la prevención cardiovascular moderna.

 

    •  ¿Qué es el Colesterol HDL?

    •  ¿Por qué es importante el Colesterol HDL?

    •  ¿Cuál es el valor normal de Colesterol HDL?

    •  ¿Por qué puede disminuir el Colesterol HDL?

    •  ¿Me puedo dar cuenta yo solo que tengo bajo el Colesterol HDL? 

    •  ¿Cómo se hace para elevar el Colesterol HDL?

    •  ¿Qué relación tiene el Colesterol HDL con los hábitos de vida?

 



¿Qué es el Colesterol HDL?

El Colesterol HDL es un tipo de colesterol que viaja por la sangre y es producido íntegramente por el organismo de los animales, es decir, no se relaciona con la dieta.

Como los otros tipos de colesterol sanguíneo –Colesterol Total y Colesterol LDL– su importancia está dada por la relación que mantiene con las Enfermedades Cardiovasculares, a través de su influencia sobre la “aterosclerosis” proceso que va tapando las arterias.  A diferencia de los demás, el Colesterol HDL cumple la función de limpiar la pared del vaso sanguíneo, por lo cual se lo conoce como “bueno”.

Su importancia en este sentido es tan significativa, que se lo incluye en el capítulo de los Factores de Riesgo Cardiovascular en forma independiente.




¿Por qué es importante el Colesterol HDL?

En el contexto de las Enfermedades Cardiovasculares y la aterosclerosis, la importancia del Colesterol HDL radica en que constituye el único factor biológico constitucional que nos protege.  Representa una verdadera “aspiradora” que limpia la pared de las arterias disminuyendo la formación y desarrollo de las placas de ateromas.

Por ello, al igual que la actividad física, lo ideal es tenerlo lo más elevado posible, a diferencia del resto de los Factores de Riesgo Cardiovascular (hipertensión arterial, Colesterol Total y LDL, tabaquismo, diabetes, exceso de peso) que deben estar lo más bajo posible o, incluso, ausentes.

Un valor bajo de Colesterol HDL, significa quedarse sin la protección del mecanismo más potente que la naturaleza nos dio para evitar las Enfermedades Cardiovasculares, actualmente las más importantes.




¿Cuál es el valor normal de Colesterol HDL?

No existe un valor exacto de Colesterol HDL en sangre que signifique biológicamente una “normalidad”.

Se establece por una convención de expertos, basándose en el “riesgo cardiovascular” que implican las diferentes concentraciones sanguíneas que se pueden presentar, conclusiones que se obtienen a partir de rigurosos estudios epidemiológicos.

Como regla, la cifra de Colesterol HDL en sangre siempre debe ser interpretada proyectándola al riesgo cardiovascular que implica.  Por todo esto, no se debe hablar de normal sino de “recomendable” que es el nivel en el cual es posible estar seguro de un efecto anti-aterosclerótico neto.

El valor mínimo recomendable de Colesterol HDL en sangre es 50 mg/dl en la mujer y 40 mg/dl en el hombre.

El Colesterol HDL se utiliza como dato para el cálculo del Riesgo Cardiovascular que informa el porcentaje de probabilidades de contraer una Enfermedad Cardiovascular en los próximos años.




¿Por qué puede disminuir el Colesterol HDL?

Existen dos mecanismos básicos por los cuales una persona puede presentar niveles bajos de Colesterol HDL.

Uno de ellos se vincula con defectos propios del metabolismo –probablemente genéticos– que condicionan una baja producción de Colesterol HDL, aún pese a respetar las medidas que deben adoptarse para intentar elevarlo.

El otro mecanismo está directamente relacionado con nuestros hábitos de vida.  Está demostrado que los factores que más promueven un descenso en los niveles de Colesterol HDL son el sedentarismo, el tabaquismo, una dieta rica en grasas y un exceso de peso, todos los cuales conforman el denominado “hábito de vida occidental” que caracteriza a nuestra sociedad.



¿Me puedo dar cuenta yo solo que tengo bajo el Colesterol HDL?

Por definición, el Colesterol HDL bajo no produce síntomas o signos que permitan sospecharlo.

La única posibilidad para descubrirlo, y así poder intentar corregirlo oportunamente, es chequearlo periódicamente, sin esperar señal alguna.

Para el dosaje de Colesterol HDL no es necesario efectuar ayuno previo a la extracción de sangre.




¿Cómo se hace para elevar el Colesterol HDL?

No resulta difícil darse cuenta que para aumentar la cifra de Colesterol HDL, es básico modificar aquellas cosas que tienden a disminuirlo.  Se trata de estrategias cuya efectividad ya está absolutamente confirmada, tanto a nivel científico como en la práctica clínica cotidiana.

Iniciar y sostener una actividad física, dejar de fumar, adoptar una dieta más saludable disminuyendo los alimentos ricos en grasas y aumentando las frutas y verduras y disminuir de peso.  A esto se debe agregar una ingesta moderada de alcohol, que también demostró ser útil para incrementar los niveles de Colesterol HDL.  Cada una de estas medidas en sí mismas resultan efectivas pero cuando se asocian, se complementan y potencian.

La otra manera de incrementar el Colesterol HDL es con medicación, lo cual como siempre, debe ser evaluado y manejado por un médico.

La mayoría de los fármacos utilizados para disminuir el Colesterol Total o el LDL también pueden incrementar el Colesterol HDL, aunque su efectividad en este sentido, está generalmente condicionada por el tipo de dieta y el grado de actividad física que mantenga el individuo.

Recientemente se ha desarrollado una medicación que específicamente incrementa el Colesterol HDL, pero aún no está demostrada su influencia sobre el Riesgo Cardiovascular.



¿Qué relación tiene el Colesterol HDL con los hábitos de vida?

Los cuatro hábitos de vida más importantes tienen una relación directa con los niveles de Colesterol HDL.

Hábito alimentario: así como la dieta habitual propia del sistema de vida occidental produce descenso de los niveles de Colesterol HDL, una dieta saludable –pobre en grasas y rica en frutas y verduras– lo incrementa.

Este hábito también puede modificar al Colesterol HDL por su influencia sobre el peso corporal, ya que la dieta occidental predispone a un exceso de peso y éste produce descenso del Colesterol HDL.

Hábito de actividad física: de los cuatro hábitos es el que más influencia ejerce sobre el Colesterol HDL.  El inicio y mantenimiento de actividad física es el estímulo más potente y efectivo para elevar los niveles de Colesterol HDL.

Hábito de comportamiento adaptativo: referido al estrés.  No está demostrada una relación directa entre estrés y Colesterol HDL.  Sólo podría vincularse indirectamente a través del hábito alimentario  -dieta occidental- y del sedentarismo que tiende a promover el estrés.

Tabaquismo: es uno de los estímulos más potentes para que disminuya el Colesterol HDL.  Incluso se postula a este efecto como uno de los principales mecanismos del tabaquismo para producir daño cardiovascular.

 

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